Europa. Al menos 27 aviones comerciales fueron afectados este jueves por una nueva ola de amenazas de bomba en distintos puntos de Europa, provocando aterrizajes de emergencia, desvíos de rutas y la activación de protocolos especiales de seguridad en varios aeropuertos.
Las alertas afectaron operaciones aéreas en Bulgaria, República Checa, Italia, Francia, Bélgica, España, Austria, Polonia y Rumanía. En algunos casos, aviones militares fueron desplegados para escoltar aeronaves civiles hasta sus destinos o aeropuertos alternativos.
Uno de los incidentes más destacados involucró un vuelo de Aer Lingus, que cubría la ruta entre Dublín y Roma y tuvo que desviarse hacia una base aérea militar en Évreux, Francia. A bordo viajaban 151 pasajeros y seis tripulantes. Tras el aterrizaje, los equipos especializados inspeccionaron el avión sin encontrar explosivos.
También se registraron incidentes con aeronaves de Ryanair, Finnair, Wizz Air, LOT Polish Airlines y Air Europa, entre otras compañías. Algunos vuelos fueron desviados, mientras que otros permanecieron detenidos en las pistas para facilitar las inspecciones.
En el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, cuatro vuelos resultaron afectados por alertas recibidas mediante correos electrónicos. Las autoridades españolas inspeccionaron las aeronaves y los equipajes, descartando la presencia de explosivos.
Las amenazas también provocaron intervenciones policiales y militares en Copenhague, Varsovia y Praga, entre otras ciudades.
Segunda oleada de amenazas
Esta situación representa una segunda oleada de falsas amenazas contra vuelos comerciales europeos en la misma semana. El pasado 3 de noviembre, siete vuelos también fueron afectados por avisos similares que obligaron a realizar inspecciones y desvíos.
La Comisión Europea activó un mecanismo de intercambio de información entre los Estados miembros para coordinar la respuesta ante la sucesión de incidentes.
El comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, advirtió que todavía es demasiado pronto para determinar si todas las amenazas están relacionadas.
Hasta el momento, las inspecciones no han encontrado explosivos ni indicios que justificaran las alarmas, y no se han reportado víctimas ni daños materiales.
Las autoridades tampoco han identificado a los responsables. Aunque algunos dirigentes europeos han señalado posibles amenazas híbridas vinculadas a Rusia e Irán, ninguno de esos países ha reconocido participación y no existe una atribución confirmada de los incidentes.
