Tegucigalpa, Honduras. Al menos 24 personas murieron en una serie de ataques atribuidos al crimen organizado en distintas zonas de Honduras, en medio de una creciente ola de violencia que mantiene bajo tensión a las autoridades.
Uno de los hechos más sangrientos ocurrió en el departamento de Colón, donde hombres armados asesinaron a varios trabajadores dentro de una finca, mientras que otro ataque dejó agentes policiales muertos durante una emboscada contra una patrulla en la zona norte del país.
Tras los hechos, el Gobierno hondureño desplegó militares y unidades especiales para ubicar a los responsables, mientras organismos internacionales expresaron preocupación por el avance de las estructuras criminales en territorio hondureño.
