GINEBRA. Una comisión independiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) documentó una serie de ejecuciones sumarias, torturas y castigos públicos presuntamente cometidos por fuerzas vinculadas a Hamas en la Franja de Gaza, concluyendo que estos actos constituyen posibles crímenes de guerra y fueron utilizados para sembrar miedo entre la población civil.
Según el informe, entre agosto de 2024 y enero de 2026 se registraron 249 incidentes de violencia física grave, que dejaron un saldo de 108 muertos y 384 heridos. Los investigadores atribuyen a fuerzas afiliadas a Hamas participación en al menos 60 de estos casos, incluidos episodios de ejecuciones públicas realizadas ante decenas de civiles.
La comisión detalla que varias personas fueron acusadas de colaborar con Israel, saquear ayuda humanitaria o mantener vínculos con grupos rivales, siendo castigadas sin procesos judiciales ni garantías legales. Entre los hechos documentados figuran ejecuciones realizadas en espacios públicos de la Ciudad de Gaza y en las inmediaciones del Hospital Shifa.
El presidente de la comisión investigadora, Srinivasan Muralidhar, afirmó que grupos armados aprovecharon el deterioro institucional provocado por la guerra para reforzar mecanismos de control basados en la intimidación y la violencia. El informe también subraya que el uso de instalaciones médicas para estos actos no elimina la protección que dichos centros poseen bajo el derecho internacional humanitario.
La investigación señala además que Hamas consolidó su control sobre las zonas que administra en Gaza tras el cese de las hostilidades a gran escala registrado en octubre de 2025, luego de más de dos años de conflicto con Israel.
El documento también aborda la situación en Cisjordania, donde denuncia un aumento de los ataques de colonos israelíes contra palestinos y sostiene que la violencia ha contribuido al desplazamiento de comunidades y al fortalecimiento de asentamientos considerados ilegales por organismos internacionales.
Por su parte, Israel rechazó las conclusiones del informe y cuestionó la comparación entre las acciones de Hamas y las consecuencias del conflicto sobre la población civil israelí. El reporte será debatido próximamente en una sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en medio de los llamados internacionales para proteger a la población civil y garantizar la rendición de cuentas por las violaciones documentadas.
