Kinshasa, RD del Congo. Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo informaron que ascendió a 238 el número de fallecidos vinculados al brote de ébola que afecta varias provincias del este del país, mientras continúan las labores de contención para evitar una propagación regional de la enfermedad.
El Ministerio de Salud congoleño precisó que también se mantienen bajo investigación más de 1,000 casos sospechosos, en medio de un amplio operativo epidemiológico desplegado en las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur, zonas consideradas de alta vulnerabilidad sanitaria.
Equipos médicos nacionales e internacionales trabajan en labores de aislamiento, rastreo de contactos, monitoreo comunitario y reforzamiento hospitalario, debido al elevado nivel de contagio y mortalidad asociado al virus.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene activa la vigilancia internacional sobre el brote y advirtió que la situación representa un alto riesgo para la región africana, especialmente por el movimiento transfronterizo entre comunidades cercanas a países vecinos.
Especialistas indicaron que el brote corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del ébola, variante para la cual actualmente no existe una vacuna aprobada de uso masivo, lo que incrementa la preocupación de las autoridades sanitarias internacionales.
El Gobierno congoleño reiteró el llamado a la población a colaborar con las medidas de prevención y acudir de inmediato a los centros de salud ante síntomas compatibles con la enfermedad, como fiebre alta, debilidad extrema y hemorragias.
