Santo Domingo, República Dominicana. — La propuesta del Ministerio de Educación (MINERD) para regular el uso de teléfonos celulares en las aulas ha recibido un amplio respaldo de docentes, directores, estudiantes y familias, quienes consideran necesaria una normativa que promueva un uso más responsable y pedagógico de la tecnología dentro del sistema educativo.
La iniciativa, impulsada por el ministro de Educación Luis Miguel De Camps, busca establecer reglas claras sobre el uso de dispositivos móviles en los centros educativos, con el objetivo de reducir distracciones, fortalecer la atención en clases y garantizar que la tecnología sea utilizada como una herramienta de aprendizaje.
Según las consultas realizadas por el MINERD y otras entidades vinculadas al sector educativo, existe un consenso creciente sobre la necesidad de ordenar el ecosistema digital en las aulas sin eliminar completamente el potencial educativo de los celulares. Entre las medidas sugeridas figuran la definición de horarios específicos para el uso de dispositivos, restricciones durante el tiempo de clases y mayor supervisión por parte de docentes y familias.
Las autoridades educativas señalaron que los propios estudiantes han reconocido riesgos asociados al uso inadecuado de teléfonos móviles, como problemas de concentración, distracciones, acceso a contenido inapropiado y casos de ciberacoso. Asimismo, directores y maestros manifestaron disposición para liderar procesos de integración tecnológica bajo normas más claras y organizadas.
La propuesta fue presentada ante el Consejo Nacional de Educación y forma parte de un proceso de consulta nacional que continúa abierto para recibir opiniones de toda la comunidad educativa. El MINERD explicó que la regulación no busca prohibir la tecnología, sino garantizar un uso equilibrado y alineado con los objetivos pedagógicos del sistema educativo dominicano.
Debates similares sobre la regulación de celulares en escuelas también se desarrollan en otros países de América Latina, donde distintas experiencias han señalado mejoras en la atención académica y la convivencia escolar tras limitar el uso de dispositivos durante las clases.
