Santo Domingo, República Dominicana. — El sistema público de salud de la República Dominicana continúa consolidando su capacidad de respuesta, evidenciando un crecimiento sostenido en la prestación de servicios a la población, mientras se registra una marcada reducción en la atención a pacientes extranjeros, según datos del Servicio Nacional de Salud (SNS).
De acuerdo con las autoridades, el incremento en los servicios refleja el fortalecimiento de la red hospitalaria, la ampliación de la cobertura y una mayor eficiencia en la atención, lo que ha permitido responder con mayor efectividad a la demanda de la población dominicana.
En paralelo, las atenciones a ciudadanos extranjeros —principalmente de nacionalidad haitiana— han experimentado una disminución significativa tras la implementación de un protocolo de verificación migratoria en hospitales públicos, vigente desde abril de 2025.
Según cifras oficiales, las consultas a pacientes haitianos se redujeron en más de un 67 %, pasando de más de 44,000 a cerca de 14,000. De igual manera, servicios como emergencias, hospitalizaciones, cirugías y estudios diagnósticos también registraron descensos importantes.
Este protocolo, aplicado en centros de salud priorizados, establece la verificación de documentos como identificación, constancia laboral y prueba de domicilio, además del cobro de insumos médicos utilizados en la atención. No obstante, las autoridades han reiterado que los casos de emergencia y situaciones humanitarias continúan siendo atendidos conforme a los principios médicos y legales vigentes.
El SNS explicó que estas medidas buscan garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario, optimizar el uso de los recursos públicos y fortalecer la equidad en el acceso a los servicios de salud.
“La finalidad es organizar y hacer más eficiente la atención, asegurando que los recursos del Estado beneficien de manera justa a la población”, señalaron representantes de la institución.
La reducción en la demanda de servicios por parte de extranjeros ha contribuido a disminuir la presión operativa y financiera sobre los hospitales públicos, permitiendo una mejor distribución de los recursos y una mayor capacidad de respuesta para los ciudadanos dominicanos.
No obstante, el tema continúa generando debate social, particularmente en lo relativo al acceso universal a la salud y la protección de los derechos humanos de las personas en condición migratoria irregular.
