Bruselas.- La Comisión Europea señaló que TikTok podría estar incumpliendo la Ley de Servicios Digitales (DSA), debido al funcionamiento de su sistema de recomendaciones, que estaría llevando a los usuarios a consumir repetidamente contenidos que pueden afectar su bienestar emocional y psicológico.
La institución europea considera que el apartado «Para ti» de la plataforma utiliza un algoritmo que selecciona videos tomando en cuenta las interacciones de cada persona. Esto provoca que, cuando un usuario muestra interés constante por determinado tipo de publicaciones, el sistema continúe ofreciéndole materiales similares, creando un ciclo de consumo del que resulta difícil salir.
La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Henna Virkkunen, explicó que acciones como dar «me gusta» o permanecer viendo determinados videos hacen que la plataforma interprete esas conductas como señales de interés, por lo que aumenta la recomendación de contenidos relacionados.
Ante esta situación, la Comisión solicita a TikTok modificar el funcionamiento de su sistema de recomendaciones. Entre los cambios propuestos figuran dar mayor importancia a las preferencias que los usuarios expresan directamente, dejar de utilizar el tiempo de visualización como principal referencia y facilitar el acceso a las herramientas de control del contenido.
También se plantea realizar evaluaciones frecuentes para comprobar cómo funciona el algoritmo y cuáles son sus efectos sobre las personas que utilizan la aplicación.
Este señalamiento forma parte de una investigación que comenzó en febrero de 2024, en la que las autoridades europeas también examinan aspectos como el posible diseño adictivo de la red social, la protección de los menores y el acceso de los investigadores a los datos de la plataforma.
En caso de que la Comisión confirme las posibles infracciones después de escuchar los argumentos de la empresa, TikTok podría recibir sanciones económicas de hasta un 6 % de sus ingresos anuales a nivel mundial.
Preocupación por el contenido recomendado
De acuerdo con las investigaciones de la Comisión Europea, el sistema de TikTok puede crear patrones repetitivos de consumo de publicaciones. Por ejemplo, cuando una persona ve frecuentemente videos relacionados con la pérdida de peso o la apariencia física, el algoritmo puede interpretar ese comportamiento como una preferencia y continuar mostrando materiales de la misma temática.
Las autoridades advierten que esta dinámica podría tener consecuencias negativas para el bienestar de los usuarios, entre ellas ansiedad, tristeza, dificultades con la autoestima y una mayor afectación de problemas de salud mental que ya existan.
La Comisión también cuestiona la efectividad de algunas herramientas que TikTok ofrece para controlar las recomendaciones. Según su evaluación, opciones como «No me interesa» no siempre consiguen modificar suficientemente el contenido que aparece en la pantalla.
Otro aspecto señalado es que el tiempo que una persona permanece viendo un video continúa teniendo un peso importante en las recomendaciones, incluso cuando el usuario manifiesta que desea recibir menos publicaciones de ese tipo.
Virkkunen indicó que estos resultados muestran la necesidad de que la plataforma refuerce sus medidas de protección, especialmente para los menores de edad.
TikTok podrá responder a los señalamientos
La Comisión Europea aclaró que sus conclusiones todavía son preliminares y que no representan una decisión definitiva sobre el caso.
Por esta razón, TikTok tendrá la oportunidad de presentar sus argumentos, revisar los documentos de la investigación y responder formalmente a las observaciones realizadas por las autoridades.
El proceso contará también con la participación de la Junta Europea de Servicios Digitales.
Para desarrollar la investigación, la Comisión tomó en consideración información interna de TikTok, documentación de la empresa, investigaciones científicas y opiniones de especialistas. Asimismo, contó con la colaboración del organismo regulador de Irlanda, país donde se encuentra la sede europea de la compañía.
El caso vuelve a colocar en el centro del debate la responsabilidad de las plataformas digitales sobre los contenidos que recomiendan y la necesidad de establecer mecanismos que protejan la privacidad y el bienestar de quienes utilizan las redes sociales.
