Caracas, Venezuela.– Los devastadores terremotos que sacudieron recientemente a Venezuela han dejado más de 2.1 millones de toneladas de escombros, una cifra que evidencia la magnitud de los daños ocasionados por el desastre y representa uno de los principales desafíos para las labores de limpieza y reconstrucción en las zonas afectadas.
La estimación fue realizada por el Gobierno venezolano en conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), utilizando imágenes captadas por drones, sobrevuelos de helicópteros y mediciones efectuadas en terreno para calcular el volumen de materiales acumulados tras el colapso de edificaciones e infraestructura.
Las autoridades explicaron que la remoción de estos escombros constituye una prioridad para avanzar en las tareas de recuperación, facilitar el acceso a las comunidades afectadas y reducir los riesgos para la población. Asimismo, indicaron que ya se trabaja en un plan integral para el manejo de los residuos y la rehabilitación de las áreas devastadas.
La emergencia continúa movilizando a organismos de protección civil, cuerpos de rescate, militares y voluntarios, quienes mantienen las labores de asistencia humanitaria, evaluación de daños y apoyo a miles de familias que perdieron sus viviendas a causa del desastre.
De acuerdo con los reportes oficiales más recientes, los terremotos también han provocado miles de víctimas mortales y heridos, además de severos daños en edificios, carreteras, centros de salud y otros servicios esenciales, lo que ha incrementado la necesidad de recursos para acelerar la reconstrucción del país.
Las autoridades venezolanas, junto con organismos internacionales, continúan coordinando las acciones de respuesta para atender a los damnificados y avanzar en la recuperación de las comunidades afectadas, en una de las mayores emergencias sísmicas registradas en la historia reciente del país.
