San Salvador. El gobierno de El Salvador, liderado por el presidente Nayib Bukele, aprobó una reforma que permitirá imponer cadena perpetua a adolescentes desde los 12 años por delitos de alta gravedad como homicidio, feminicidio, violación y vinculación con pandillas.
La disposición, que entrará en vigencia el 26 de abril de 2026, transforma de manera sustancial el régimen penal juvenil, al eliminar los límites previos de condena que oscilaban entre 10 y 20 años para menores de edad.
Con esta modificación, los jóvenes entre 12 y 18 años podrán recibir las mismas penas que los adultos en casos específicos, como parte de un enfoque más estricto contra el crimen organizado.
El nuevo marco también contempla que estos adolescentes sean procesados en tribunales especializados y cumplan condena en centros penitenciarios para adultos, bajo esquemas de separación por edad.
Asimismo, la normativa establece una revisión obligatoria de la pena tras 25 años de reclusión, lo que permitiría evaluar posibles beneficios conforme a la ley.
La medida se inscribe dentro de la política de mano dura impulsada por las autoridades salvadoreñas contra las pandillas, una estrategia que ha generado respaldo en sectores de la población, pero también cuestionamientos de organismos internacionales por su impacto en los derechos de menores de edad.
