Polonia será sede durante el otoño de 2026 de ejercicios militares conjuntos con tropas del Reino Unido y Francia, en el marco de los preparativos de la denominada Coalición de los Voluntarios, una iniciativa impulsada por varios países europeos para ofrecer garantías de seguridad a Ucrania ante un eventual alto el fuego o acuerdo de paz con Rusia.
El anuncio fue realizado el 14 de julio por el primer ministro polaco, Donald Tusk, tras una reunión de líderes de la coalición celebrada en París, con la participación del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y representantes de países aliados.

Según explicó Tusk, las maniobras permitirán preparar a las fuerzas participantes para actuar conjuntamente en favor de la seguridad de Ucrania y de la región. El mandatario destacó que los ejercicios buscan reforzar la capacidad de la coalición para ofrecer garantías de seguridad en un eventual escenario de posguerra.
Paralelamente, el Gobierno polaco anunció que comenzará a preparar la infraestructura necesaria para facilitar una presencia permanente de fuerzas aliadas en su territorio, junto a los efectivos estadounidenses que ya se encuentran desplegados en el país.
Polonia advierte sobre la continuidad de la guerra
El anuncio se produce en un contexto de incertidumbre sobre las posibilidades de alcanzar un acuerdo de paz a corto plazo. Tusk consideró improbable una pronta tregua debido a la postura de Moscú y advirtió sobre el riesgo de que las operaciones militares rusas continúen durante los próximos meses.
Los ejercicios representan un nuevo paso en la consolidación de la Coalición de los Voluntarios, impulsada principalmente por Francia y el Reino Unido para coordinar posibles garantías de seguridad para Ucrania una vez finalizados los combates.
Entre las funciones contempladas para una eventual misión internacional figuran el entrenamiento de las fuerzas ucranianas, el apoyo logístico y la vigilancia, además de contribuir a disuadir una posible nueva ofensiva rusa.

Polonia ha descartado el envío de sus tropas directamente a territorio ucraniano, aunque mantiene su disposición a desempeñar un papel estratégico como centro logístico para las operaciones de los países aliados.
La iniciativa también refleja los esfuerzos de los gobiernos europeos por asumir una mayor responsabilidad en la defensa del continente y reforzar la seguridad de su flanco oriental ante la continuidad de la guerra entre Rusia y Ucrania.
