ROMA. El papa León XIV reiteró que la Iglesia católica no aprueba la bendición formal de parejas homosexuales ni de uniones consideradas irregulares, al tiempo que aclaró que las personas sí pueden recibir bendiciones de manera individual.
El pontífice explicó que la doctrina vigente no contempla rituales específicos para este tipo de uniones, manteniendo la enseñanza tradicional sobre el matrimonio dentro de la Iglesia.
Las declaraciones fueron ofrecidas en respuesta a recientes debates surgidos en distintos sectores eclesiásticos, especialmente en Europa, donde se han planteado interpretaciones sobre este tema.
Asimismo, León XIV subrayó que la Iglesia debe centrarse en promover la unidad, la dignidad humana y valores fundamentales como la justicia y la libertad religiosa, evitando que este tipo de discusiones se conviertan en foco de división.
Con esta posición, el Vaticano reafirma su línea doctrinal, diferenciando entre la acogida pastoral a las personas y el reconocimiento formal de sus uniones dentro de la institución.
