REDACCIÓN INTERNACIONAL.– Irán volvió a atacar bases estadounidenses en Oriente Medio entre la noche de este martes y miércoles como represalia a los bombardeos previos lanzados por Washington sobre el país persa.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) aseguró en diversos comunicados, publicados por agencias iraníes, que disparó drones y misiles contra instalaciones militares de EE. UU. en Jordania, Baréin, Kuwait e Irak.
El portavoz de la IRGC, Ebrahim Zolfaghari, declaró en un vídeo, publicado por Fars, que los ataques iraníes provocaron «graves daños a la infraestructura, instalaciones, armas y equipo» de bases estadounidenses y dejaron «un número significativo» de muertos o heridos, sin precisar más detalles que respalden su afirmación.
