BRUSELAS. La OTAN reiteró que no existe un mecanismo legal para expulsar o suspender a ninguno de sus países miembros, ya que su tratado fundacional no contempla este tipo de medidas dentro de la alianza.
La organización explicó que la única forma de dejar de ser parte del bloque es mediante una retirada voluntaria, conforme al artículo 13 del Tratado del Atlántico Norte, que establece un período de notificación previa de un año.
El pronunciamiento surge en medio de recientes tensiones internas, aunque el organismo subrayó que todas sus decisiones se adoptan por consenso, lo que impide la imposición unilateral de sanciones como la exclusión de un aliado.
Si bien pueden existir presiones políticas o limitaciones en la cooperación militar, estas no afectan el estatus formal de los Estados dentro de la organización, que permanece intacto mientras no haya una decisión soberana de salida.
Con esta posición, la OTAN reafirma su carácter como una alianza basada en acuerdos voluntarios y cooperación estratégica, sin herramientas jurídicas para excluir a sus integrantes.
