Santo Domingo, República Dominicana. — La empresa tecnológica Meta anunció el recorte de aproximadamente 700 puestos de trabajo como parte de una reestructuración interna orientada a acelerar su estrategia en el desarrollo de inteligencia artificial (IA).
La medida forma parte de un plan más amplio de transformación corporativa con el que la compañía —matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp— busca optimizar recursos, reducir costos y posicionarse con mayor competitividad en la creciente carrera tecnológica global.
De acuerdo con reportes internacionales, los despidos afectan a distintas áreas, incluyendo ventas, reclutamiento y la división Reality Labs, encargada de proyectos de realidad virtual y metaverso.
El director ejecutivo, Mark Zuckerberg, ha defendido la necesidad de realizar estos ajustes como parte de la evolución de la empresa hacia modelos más automatizados y eficientes, donde la IA jugará un papel central en los procesos internos y el desarrollo de productos.
La reducción de personal se produce en paralelo a un ambicioso plan de inversión en inteligencia artificial, con gastos proyectados de hasta 135 mil millones de dólares en 2026, además de inversiones adicionales en infraestructura tecnológica a largo plazo.
Asimismo, la compañía ha puesto en marcha programas de incentivos para retener talento clave en áreas estratégicas, en medio de una competencia creciente entre grandes tecnológicas por liderar el desarrollo de la IA.
Aunque Meta ha señalado que intentará reubicar a algunos empleados afectados, estos recortes reflejan una tendencia más amplia en el sector tecnológico, donde múltiples empresas están ajustando sus plantillas para adaptarse al impacto de la automatización y la inteligencia artificial.
El proceso ocurre en un contexto complejo para la empresa, marcado también por retos regulatorios y legales, lo que añade presión a su proceso de transformación y consolidación en el mercado global.
Analistas consideran que esta decisión evidencia un cambio estructural en la industria tecnológica, donde la eficiencia impulsada por IA comienza a redefinir el mercado laboral y las prioridades corporativas.
