Caracas. El gobierno de Venezuela criticó a varios países de la región por, según afirma, facilitar una creciente presencia militar extranjera en el Caribe, lo que califica como un proceso de “militarización” que pone en riesgo la estabilidad regional.
Las autoridades venezolanas señalaron que los recientes movimientos de fuerzas navales y aéreas en aguas caribeñas representan una amenaza para la soberanía de los Estados y podrían generar consecuencias graves para la seguridad de la zona.
El pronunciamiento también incluyó un llamado a la comunidad internacional a rechazar cualquier maniobra que implique intervención o presión militar en el Caribe, al considerar que estas acciones alimentan tensiones innecesarias.
Caracas reiteró que este tipo de despliegues se presentan bajo el argumento de combatir el narcotráfico y el crimen transnacional, pero sostuvo que, en la práctica, podrían desencadenar conflictos que afectarían a toda la región.
