MANILA, Filipinas. Un fuerte terremoto de magnitud 7.8 sacudió este lunes la región de Mindanao, en el sur de Filipinas, provocando importantes daños, víctimas mortales y la activación de alertas de tsunami en varias zonas del Pacífico, incluyendo la costa sureste de Japón.
El sismo tuvo su epicentro frente a la provincia de Sarangani, a una profundidad aproximada de 35 kilómetros, y fue percibido en amplias áreas del sur filipino. Las autoridades ordenaron evacuaciones preventivas en comunidades costeras ante el riesgo de olas generadas por el movimiento telúrico.
De acuerdo con reportes preliminares, al menos 32 personas fallecieron y más de 130 resultaron heridas debido al colapso de edificaciones, deslizamientos de tierra y otros daños provocados por el terremoto. La ciudad de General Santos figura entre las zonas más afectadas.
Las autoridades japonesas emitieron una alerta de tsunami para sectores de su litoral oriental y sureste como medida de precaución, mientras organismos de monitoreo mantenían vigilancia sobre posibles variaciones del nivel del mar.
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., ordenó la movilización inmediata de equipos de emergencia y asistencia para las comunidades afectadas, mientras continúan las labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños.
El terremoto generó además cientos de réplicas y nuevas preocupaciones en una región ubicada dentro del llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo.
