PUERTO PRÍNCIPE, Haití.– La Organización de las Naciones Unidas (ONU) confirmó que recibió una carta del líder de la peligrosa pandilla haitiana 400 Mawozo, Wilson Joseph, conocido como Lanmò San Jou, en la que solicita el envío de una delegación internacional para mediar en un diálogo de paz en Haití, en medio de la creciente ofensiva militar contra las organizaciones criminales.
La comunicación, dirigida al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, plantea la apertura de negociaciones entre las fuerzas internacionales desplegadas en territorio haitiano y el grupo armado que dirige Joseph.
La confirmación fue ofrecida por Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general, quien precisó que Naciones Unidas recibió una carta firmada por el dirigente pandillero. Sin embargo, aclaró que la recepción del documento no representa un reconocimiento de su autor, un respaldo a sus planteamientos ni una posición oficial del organismo sobre la solicitud.
En la misiva, fechada el 1 de noviembre, Joseph afirma que desde agosto ha manifestado disposición a buscar una salida negociada a la crisis haitiana. También expresa preocupación por el incremento de las operaciones militares y advierte sobre el riesgo de una nueva escalada de violencia que afecte principalmente a la población civil.
El cabecilla cuestionó particularmente las declaraciones del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, tras ordenar el despliegue de más de 2,000 militares salvadoreños en Haití para participar en la búsqueda de cuatro técnicos de aviación de su país desaparecidos desde el pasado 18 de octubre.
Joseph solicitó expresamente que Naciones Unidas envíe una delegación a Haití para facilitar conversaciones entre las partes involucradas y aseguró estar dispuesto a participar en un proceso de mediación.
La ONU fija posición sobre las operaciones militares
En respuesta a la situación, Naciones Unidas reiteró que todas las operaciones de seguridad realizadas en Haití, tanto por las autoridades nacionales como por las fuerzas internacionales, deben desarrollarse respetando plenamente el derecho internacional aplicable.
Dujarric también aclaró que la gran mayoría de los militares salvadoreños desplegados recientemente no forma parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), por lo que sus operaciones quedan fuera del ámbito de competencia y de los mecanismos de información de la Oficina de Apoyo de Naciones Unidas en Haití.
La solicitud de mediación se produce en un momento de alta tensión, marcado por los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y las organizaciones criminales que mantienen el control de amplios sectores del país.
Wilson Joseph, quien encabeza 400 Mawozo, es uno de los principales cabecillas criminales buscados por las autoridades estadounidenses, que lo acusan de participar en secuestros y otros delitos.
Mientras tanto, la crisis de seguridad continúa agravándose en Haití, donde la población civil permanece expuesta a la violencia de las pandillas y a los enfrentamientos derivados de las operaciones para recuperar los territorios bajo control de grupos armados.
