Antártida. Un grupo de activistas ambientales enfrenta graves acusaciones de “ataque terrorista” luego de que una embarcación vinculada a su organización colisionara con un barco pesquero noruego de krill, en un incidente que elevó la tensión en aguas del Océano Austral.
El buque, asociado al reconocido activista Paul Watson, impactó al arrastrero durante una maniobra considerada de alto riesgo, lo que, según la empresa afectada, puso en peligro la vida de la tripulación y amenazó con provocar un desastre ecológico en una de las regiones más frágiles del planeta.
La compañía denunció que la colisión estuvo a punto de generar un derrame de combustible, escenario que habría impactado de forma severa a especies como ballenas, focas y aves marinas, cuya supervivencia depende del krill, recurso clave para el equilibrio del ecosistema y la regulación del clima global.
Aunque no se reportaron heridos, los tripulantes resultaron profundamente afectados por la situación, mientras autoridades marítimas de Argentina y Chile fueron alertadas para intervenir en el área del incidente.
El hecho reaviva el conflicto entre organizaciones ambientalistas y la industria pesquera, en medio de la creciente demanda mundial de krill para la producción de suplementos, alimentos y productos industriales, intensificando el debate sobre los límites de la explotación en zonas protegidas.
