BOGOTÁ, Colombia.– Una nueva escalada de violencia sacude a Colombia, donde una serie de ataques con explosivos y drones ha dejado al menos 18 personas heridas y 117 viviendas afectadas, además de varios muertos entre civiles, policías y militares, en diferentes regiones del país.
Uno de los episodios más graves ocurrió la noche del domingo 1 de noviembre en el municipio de Planadas, departamento del Tolima, donde un atentado dirigido contra una instalación militar provocó la muerte de cuatro civiles, incluida una bebé de apenas dos meses.
La explosión también causó daños en numerosas viviendas y afectó instalaciones hospitalarias cercanas, poniendo en riesgo a pacientes y residentes de la zona.
De acuerdo con la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, los atacantes utilizaron una volqueta adaptada con rampas para lanzar cilindros cargados de explosivos. Las autoridades atribuyen preliminarmente el atentado a estructuras armadas que operan en esa región.
La violencia también alcanzó el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, donde dos soldados murieron y otros cinco resultaron heridos durante un ataque con drones cargados de explosivos, atribuido por el Ejército colombiano a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Los militares fallecidos fueron identificados como Luis Alejandro Melo Gutiérrez y Juan de la Cruz Méndez Ortiz. La Fuerza Aeroespacial Colombiana realizó sobrevuelos para facilitar la evacuación de los uniformados afectados.
A estos hechos se suman ataques y hostigamientos armados registrados en Algeciras, Huila, así como en los municipios de Balboa, La Sierra y Totoró, en el departamento del Cauca. En Algeciras también fue asesinado el patrullero policial Julián Esmith Castaño López.
Gobierno anuncia ofensiva contra grupos armados
Ante la gravedad de los acontecimientos, el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, anunció el fortalecimiento de las operaciones de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional para recuperar el control de los territorios afectados y evitar nuevos atentados.
El mandatario advirtió que los responsables enfrentarán la respuesta del Estado y aseguró que se utilizarán todas las capacidades institucionales para combatir las estructuras criminales.
Por su parte, el Colegio Médico Colombiano condenó el atentado en Planadas, debido a que las explosiones también afectaron un hospital y una farmacia cercanos. La organización informó que fue declarada la alerta roja hospitalaria y exigió respeto a los centros sanitarios, al personal médico y a la población civil.
La sucesión de ataques evidencia el deterioro de la seguridad en varias regiones colombianas, donde el uso de drones con explosivos y otros métodos de guerra representa una creciente amenaza para las comunidades y las fuerzas de seguridad.
