Puerto Príncipe, Haití.– El Salvador ha desplegado refuerzos militares en Haití para apoyar la búsqueda de cuatro soldados salvadoreños desaparecidos tras una emboscada de bandas armadas, en una operación cuyo alcance continúa siendo incierto debido a la falta de información oficial detallada.
Según informaciones publicadas por medios haitianos y recogidas por la agencia EFE, alrededor de 450 militares salvadoreños se encontraban en Puerto Príncipe el viernes, aunque la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) confirmó la llegada de un contingente para apoyar las labores de búsqueda y seguridad, sin precisar la cantidad de efectivos desplegados.
Los cuatro militares desaparecieron el pasado domingo luego de que hombres armados atacaran el vehículo blindado en el que se trasladaban por la zona de Croix-des-Bouquets, en las afueras de la capital haitiana. Desde entonces, las fuerzas de seguridad mantienen operaciones para tratar de localizarlos.
Mientras tanto, vehículos blindados de la Policía Nacional y del Ejército haitiano han sido desplegados en distintos puntos estratégicos de Puerto Príncipe, ante el riesgo de nuevos avances de las organizaciones criminales.
El analista del International Crisis Group, Diego Da Rin, advirtió que el incremento de la presión militar podría generar nuevos enfrentamientos. También señaló que localizar a los soldados desaparecidos será especialmente difícil sin la cooperación de los grupos armados.
La banda 400 Mawozo, que ejerce influencia en Croix-des-Bouquets, figura entre las organizaciones que operan en la zona. Su participación en la coalición criminal Viv Ansanm aumenta la preocupación por una posible ampliación de los enfrentamientos si la ofensiva se intensifica.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, ha advertido a los responsables de las bandas que su Gobierno podría ampliar la respuesta militar si los cuatro soldados no son entregados con vida.
Sin embargo, expertos advierten que las fuerzas salvadoreñas enfrentan dificultades adicionales por el desconocimiento del terreno, el idioma y la realidad social haitiana, factores que complican el desarrollo de las operaciones.
La situación mantiene la incertidumbre sobre el alcance que tendrá la intervención salvadoreña y sus posibles consecuencias para la seguridad de Haití, un país golpeado por la expansión de las bandas armadas y la debilidad de sus instituciones.
