Santo Domingo.– La muerte de 31 recién nacidos en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia llevó al Ministerio de Salud Pública a poner bajo evaluación a ocho hospitales del país, con el propósito de determinar si existen fallas en las condiciones de atención que puedan estar incidiendo en la mortalidad materna y neonatal.
La revisión, iniciada este lunes, contempla una inspección técnica de los centros para verificar aspectos considerados esenciales para la seguridad de madres y recién nacidos, entre ellos vigilancia epidemiológica, control de infecciones, calidad del agua, manejo de desechos, cumplimiento de protocolos, disponibilidad de medicamentos e insumos, seguridad del paciente e infraestructura.
El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, afirmó que cada muerte materna o infantil debe ser investigada y que los resultados de esas investigaciones deben convertirse en acciones concretas para evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir.
Ocho centros bajo la lupa
La evaluación incluye la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia y la Maternidad San Lorenzo de Los Mina, además de los hospitales Presidente Estrella Ureña, en Santiago; Nuestra Señora de la Altagracia, en Higüey; Alejandro Cabral, en San Juan de la Maguana; Marcelino Vélez Santana, en Santo Domingo Oeste; el Hospital Municipal de Verón y el Ángel Contreras, en Monte Plata.
Salud Pública aclaró que el proceso no implica, por ahora, la sustitución de los directores de los hospitales, sino un levantamiento técnico para identificar posibles deficiencias y establecer las correcciones necesarias.
Las autoridades disponen de un plazo máximo de 15 días para completar el levantamiento. Posteriormente deberán elaborarse informes individuales de cada hospital y un diagnóstico general que determine las medidas correctivas, los responsables de ejecutarlas y los plazos establecidos.
El caso que encendió las alarmas
El punto de partida de esta revisión fue la situación registrada en la Maternidad La Altagracia, donde se reportaron 31 muertes neonatales.
Según los reportes oficiales citados por Panorama, tres de los neonatos fallecidos fueron vinculados inicialmente a una presunta bacteria. El Servicio Nacional de Salud ha señalado, no obstante, que las principales causas de morbimortalidad neonatal en el país están relacionadas con prematuridad, asfixia perinatal e infecciones asociadas a la atención en salud.
El SNS también ha defendido los resultados generales de la red pública y reportó una reducción de 30.1 % en la mortalidad neonatal entre enero y julio de 2026, equivalente a 327 muertes menos frente al mismo período de 2019.
Pero el caso de La Altagracia ha abierto nuevamente el debate sobre las condiciones de las maternidades públicas y la capacidad de los hospitales para prevenir infecciones, garantizar protocolos adecuados y responder ante situaciones de alto riesgo neonatal.
La evaluación de los ocho centros deberá establecer si se trata de situaciones particulares o si existen fallas comunes en la red hospitalaria que requieren una intervención más amplia.
Los resultados de estas inspecciones serán determinantes para conocer qué encontraron las autoridades, cuáles fueron las principales deficiencias detectadas y qué medidas deberán implementarse para mejorar la seguridad de madres y recién nacidos.
