Junto a Mohamed, otros tres acusados: Ammar al Baluchi, Walid bin Attash y Mustafa al Hawsawi, también enfrentarán cargos relacionados con los atentados que dejaron miles de víctimas en Estados Unidos.
El tribunal militar se llevará a cabo en la base naval de Guantánamo, Cuba, donde los acusados se encuentran detenidos desde hace años.
Este juicio representa un avance en uno de los procesos más prolongados vinculados a los ataques del 11-S, tras casi un cuarto de siglo de retrasos y conflictos legales.
Los imputados se enfrentan a acusaciones por su presunta implicación en la planificación y ejecución de los ataques que involucraron el secuestro de cuatro aviones comerciales y los impactos en Nueva York y Washington.
El caso ha sido complicado debido a cuestiones legales complejas, incluyendo disputas sobre los interrogatorios a los detenidos y las evidencias a presentar en el juicio.
Las constantes demoras han dificultado que el juicio avance a una fase definitiva, convirtiéndolo en uno de los más extensos y complicados en la historia de los tribunales militares estadounidenses.
Aunque se ha fijado la fecha de inicio para el 5 de junio de 2028, el proceso podría enfrentar más disputas y cambios antes de esa fecha, dada la naturaleza de los procedimientos militares y los numerosos asuntos legales que aún están pendientes.
Este caso es de gran importancia para los familiares de las víctimas de los atentados, quienes han esperado justicia durante años.
Los ataques del 11 de septiembre de 2001 resultaron en cerca de 3,000 muertes y generaron profundas repercusiones políticas, militares y de seguridad que perduran hasta hoy.
Con esta nueva fecha, el tribunal militar busca avanzar hacia una resolución final del caso tras un largo periodo de procedimientos preliminares.
