Nueva York. Las autoridades sanitarias mantienen bajo investigación un brote de legionelosis, también conocida como la enfermedad del legionario, luego de confirmarse decenas de casos en el Upper East Side de Manhattan, lo que ha generado preocupación entre los residentes y reforzado las medidas de vigilancia epidemiológica.
La enfermedad es causada por la bacteria Legionella, que prolifera en sistemas de agua como torres de enfriamiento, tuberías, fuentes decorativas, jacuzzis y otros equipos que generan vapor o aerosoles. Las personas se contagian al inhalar pequeñas gotas de agua contaminada, pero la enfermedad no se transmite de persona a persona.
Los síntomas suelen aparecer entre dos y diez días después de la exposición e incluyen fiebre alta, escalofríos, tos persistente, dificultad para respirar, dolor muscular, dolor de cabeza, fatiga y, en algunos casos, diarrea, náuseas o confusión. En sus formas más graves puede provocar neumonía y requerir hospitalización.
Las personas mayores de 50 años, fumadores, pacientes con enfermedades pulmonares crónicas, diabetes o sistemas inmunológicos debilitados presentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones asociadas a la infección.
Las autoridades de salud recomiendan buscar atención médica si se presentan síntomas compatibles y se ha estado recientemente en una zona donde se haya detectado un brote. Asimismo, insisten en la importancia del mantenimiento y la desinfección periódica de los sistemas de agua para prevenir la proliferación de la bacteria.
