CIUDAD DEL VATICANO. El papa León XIV afirmó este lunes que «nunca un médico debería permitirse decidir, basándose en algoritmos de laboratorio, sobre la vida de un embrión o de una persona anciana», durante una audiencia con la Fundación Jérôme Lejeune, reconocida por sus estudios sobre el síndrome de Down.
El pontífice sostuvo que «¡nunca la medicina podrá convertirse en servidora de una muerte programada!», al tiempo que elogió el trabajo de la fundación por su defensa de la vida y de la dignidad humana, especialmente en los debates ante los poderes públicos.
León XIV agregó que el profesor Jérôme Lejeune era consciente de que la tecnología puede apoyar a la medicina, pero no sustituirla, ya que su función principal debe seguir siendo el servicio a la vida y al bienestar de las personas.
Asimismo, advirtió que el uso de herramientas tecnológicas sin un adecuado control ético puede llevar a que prevalezcan criterios de eficiencia, rentabilidad o utilidad por encima del valor intrínseco de la persona humana, independientemente de su condición o capacidad.
El papa también valoró el trabajo de formación y participación social de la fundación, destacando su aporte en la promoción de una ética médica centrada en la dignidad humana, e instó a jóvenes y profesionales a mantener coherencia entre razón, fe y acción en el ejercicio de la medicina.
