KINSHASA, República Democrática del Congo. Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo informaron que el brote de ébola que afecta al este del país ha alcanzado 515 casos confirmados y 91 fallecidos, convirtiéndose en una de las emergencias sanitarias más graves registradas en la región en los últimos años.
De acuerdo con el más reciente balance oficial, en las últimas 24 horas fueron detectados 27 nuevos contagios, mientras continúan las labores de vigilancia epidemiológica y rastreo de contactos en las provincias afectadas, especialmente en Ituri, considerada el epicentro de la enfermedad. (Reuters)
Las autoridades también investigan más de un centenar de casos sospechosos y enfrentan dificultades para contener la propagación debido a la inseguridad, los desplazamientos de población y la escasez de recursos médicos en algunas zonas del país.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el brote como una emergencia de salud pública de importancia internacional y advirtió que la cepa responsable, conocida como Bundibugyo, no cuenta actualmente con una vacuna ni con tratamientos específicos aprobados.
Expertos sanitarios han expresado preocupación por la rápida transmisión comunitaria y el riesgo de expansión regional, especialmente por la cercanía con países vecinos como Uganda, donde también se han reportado casos relacionados con el brote.
Las autoridades congoleñas, con apoyo de organismos internacionales, mantienen operativos de aislamiento, pruebas diagnósticas y seguimiento de contactos con el objetivo de frenar la propagación del virus y reducir el número de víctimas.
