Jerusalén. – El Gobierno de Israel aseguró que actuará con firmeza y severidad contra cualquier persona involucrada en agresiones o actos de violencia dirigidos hacia miembros de la comunidad cristiana, tras recientes incidentes que han generado preocupación internacional.
El pronunciamiento fue realizado por el ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, quien reiteró el compromiso de las autoridades con la protección de la libertad religiosa y la convivencia entre credos dentro del territorio israelí.
Las declaraciones surgen luego de la agresión sufrida por una religiosa católica francesa en Jerusalén, quien fue empujada y golpeada por un ciudadano israelí cerca del Monte Sión. El hecho provocó condenas de gobiernos europeos, organizaciones religiosas y entidades defensoras de derechos humanos.
La Policía israelí informó que el presunto agresor, de 36 años, fue arrestado y permanece bajo investigación bajo cargos relacionados con agresión motivada por odio racial o religioso.
De acuerdo con informes recientes de organizaciones israelíes dedicadas al diálogo interreligioso, los casos de hostigamiento contra cristianos en Israel aumentaron un 63 % durante 2025. Entre los incidentes denunciados figuran escupitajos, insultos, ataques físicos y vandalización de símbolos religiosos.
La situación también ha estado marcada por tensiones relacionadas con restricciones impuestas a ceremonias cristianas en Jerusalén. En marzo pasado, autoridades israelíes impidieron temporalmente el acceso del patriarca latino Pierbattista Pizzaballa al Santo Sepulcro durante las celebraciones del Domingo de Ramos, decisión que posteriormente fue revertida tras fuertes críticas internacionales.
Diversos líderes religiosos y diplomáticos han solicitado mayores garantías para la protección de las minorías cristianas y el respeto a la libertad de culto en Tierra Santa, mientras Israel insiste en que no tolerará actos de violencia contra ninguna comunidad religiosa.
