TEL AVIV. El Gobierno de Israel aprobó la adquisición de dos nuevos escuadrones de aviones de combate F-35 y F-15IA, como parte de un ambicioso plan de defensa valorado en miles de millones de dólares para fortalecer su capacidad militar en la próxima década.
La compra, que incluye aeronaves fabricadas por Estados Unidos, busca garantizar la superioridad aérea israelí frente a amenazas crecientes en la región, especialmente en medio de tensiones y conflictos recientes con Irán, Hamás y Hezbolá.
Las autoridades indicaron que estos nuevos cazas serán clave para modernizar la Fuerza Aérea, combinando la tecnología furtiva de los F-35 con la capacidad de carga y alcance de los F-15IA, lo que permitirá realizar operaciones más avanzadas y de largo alcance.
El plan forma parte de una estrategia más amplia de defensa que también contempla producción local de armamento y desarrollo de nuevas tecnologías militares, con el objetivo de reducir la dependencia del extranjero y aumentar la autosuficiencia en materia de seguridad.
Con esta decisión, Israel apuesta a mantener su ventaja estratégica en el Medio Oriente, en un contexto internacional cada vez más volátil y marcado por el aumento de capacidades militares en la región.
