Los Ángeles, Estados Unidos.– El empresario Elon Musk afirmó ante un tribunal en California que se arrepiente de haber financiado la creación de OpenAI, llegando a declarar que fue “un tonto” al confiar en el proyecto inicial de la organización.
Durante su testimonio, Musk explicó que aportó alrededor de 38 millones de dólares con la intención de respaldar una entidad sin fines de lucro, pero sostuvo que con el tiempo la empresa cambió su estructura y objetivos, convirtiéndose en un actor con fines comerciales y una valoración multimillonaria.
El magnate señaló directamente a Sam Altman y a otros ejecutivos de haber alterado la misión original, lo que dio origen a una demanda en la que reclama hasta 150,000 millones de dólares, alegando incumplimiento de acuerdos y beneficios obtenidos de forma indebida.
El proceso judicial, que se lleva a cabo en California, forma parte de una disputa iniciada en 2024 y también involucra a Microsoft, socio estratégico de la compañía, en medio de tensiones por el control y la dirección del desarrollo de la inteligencia artificial.
En respuesta, OpenAI ha rechazado los señalamientos, calificando la acción legal como un intento de frenar la competencia, en alusión a xAI, la empresa de inteligencia artificial fundada por Musk.
El caso se consolida como uno de los conflictos más relevantes del sector tecnológico, con posibles repercusiones sobre el modelo de desarrollo, financiamiento y regulación de la inteligencia artificial a nivel global.
