Los Ángeles. El Buró Federal de Investigaciones (FBI) abrió una investigación para determinar si existe alguna conexión entre la muerte y desaparición de al menos 11 científicos vinculados a áreas sensibles como tecnología nuclear, aeroespacial y defensa.
Las autoridades analizan si estos casos, ocurridos en distintos momentos y lugares, responden a un patrón común o si se trata de hechos aislados. La situación ha generado inquietud tanto en sectores científicos como en el ámbito político de Estados Unidos.
Entre los perfiles investigados figuran especialistas relacionados con instituciones de alto nivel como Caltech y el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, lo que ha elevado el nivel de atención sobre el caso debido a la naturaleza estratégica de sus trabajos.
El tema ha escalado a instancias federales, con participación de agencias de seguridad y del Departamento de Energía, mientras crecen las interrogantes en la opinión pública sobre las circunstancias que rodean estos incidentes.
Hasta el momento, no se ha confirmado una relación directa entre los casos, pero las autoridades mantienen las pesquisas activas para esclarecer si existe algún tipo de conexión o si se trata de coincidencias sin vínculo entre sí.
