CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO. La presidenta Claudia Sheinbaum negó que la crisis de personas desaparecidas en el país pueda ser catalogada como un crimen de lesa humanidad, en respuesta a señalamientos del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU.
La mandataria afirmó que, conforme a los estándares internacionales, este tipo de delito implica acciones sistemáticas y generalizadas desde el Estado contra la población civil, situación que —aseguró— no corresponde al caso mexicano, donde la mayoría de las desapariciones están ligadas al crimen organizado.
El pronunciamiento surge tras un informe del organismo internacional que advierte que la magnitud y persistencia del problema podría encuadrar como violaciones sistemáticas de derechos humanos, incluso con posibles niveles de responsabilidad estatal.
Sheinbaum cuestionó el alcance del informe, señalando que se sustenta en casos parciales y contextos de administraciones anteriores, y defendió las medidas implementadas por su gobierno, incluyendo el fortalecimiento de los mecanismos de búsqueda y la coordinación institucional.
Según cifras oficiales, más de 130 mil personas permanecen desaparecidas en México, en medio de una crisis que continúa generando presión tanto a nivel nacional como internacional para garantizar verdad, justicia y respuesta efectiva a las víctimas.
