MOSCÚ. Rusia elevó el tono frente a Estados Unidos al exigir que abandone el “lenguaje de los ultimátums” y apueste por una salida diplomática, en medio de la creciente tensión internacional relacionada con Irán.
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, hizo el planteamiento tras sostener conversaciones con su homólogo iraní, Abbas Araqchi, en las que Moscú expresó su rechazo a las presiones y amenazas como mecanismo para imponer condiciones en el escenario global.
De acuerdo con la posición rusa, el uso de ultimátums por parte de Washington complica las negociaciones, incrementa la incertidumbre y eleva el riesgo de una escalada de consecuencias impredecibles en Oriente Medio.
Lavrov insistió en que solo a través del diálogo respetuoso y equilibrado se pueden alcanzar acuerdos duraderos, al tiempo que advirtió que mantener una postura de confrontación podría agravar el conflicto y afectar la estabilidad internacional.
El pronunciamiento se produce en un contexto de alta tensión geopolítica, donde los movimientos de las principales potencias mantienen en alerta a la comunidad internacional ante la posibilidad de un deterioro mayor en la seguridad regional.
