ESTRASBURGO, EUROPA. El Consejo de Europa calificó como un “grave retroceso” la iniciativa impulsada en Israel para ampliar la aplicación de la pena de muerte, alertando que la medida representa un riesgo para los estándares internacionales de derechos humanos.
El secretario general del organismo, Alain Berset, exhortó a las autoridades israelíes a detener el avance del proyecto, subrayando que la pena capital es incompatible con los principios de respeto a la vida, la dignidad humana y el Estado de derecho.
La preocupación surge en medio del debate legislativo que busca endurecer las sanciones para casos vinculados a ataques mortales, una propuesta que ha generado rechazo en sectores internacionales por su posible impacto y alcance.
El Consejo de Europa recordó que la abolición de la pena de muerte es un consenso firme entre sus Estados miembros, donde esta práctica está completamente prohibida, y advirtió que su expansión en otros países debilita los avances globales en materia de justicia y derechos fundamentales.
La iniciativa, respaldada por el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu, ha intensificado las críticas de organismos internacionales y gobiernos, que señalan posibles violaciones al derecho internacional y cuestionan su aplicación en contextos sensibles.
El organismo reiteró su llamado a que Israel reconsidere la medida y garantice el cumplimiento de los principios universales de derechos humanos en su sistema judicial.
