China. Las autoridades chinas concluyeron una investigación por corrupción iniciada en 2019 contra el exalcalde de Guangzhou, tras el hallazgo de 13.5 toneladas de lingotes de oro y 23 toneladas de dinero en efectivo durante un operativo de registro vinculado al caso.
El exfuncionario enfrenta cargos por delitos económicos de gran escala, en un proceso judicial que ha avanzado a la fase de juicio. De acuerdo con la legislación china, las acusaciones podrían conllevar penas severas, incluida la posible condena a muerte, en función de la magnitud de los montos incautados y la gravedad de los delitos imputados.
El caso ha generado amplio impacto en China por el volumen sin precedentes de los bienes decomisados y se enmarca dentro de las campañas anticorrupción impulsadas por el Estado para sancionar el enriquecimiento ilícito de altos funcionarios.
