Santo Domingo. Dos mujeres que laboraron como empleada doméstica y fisioterapeuta en propiedades del cantante español Julio Iglesias denunciaron haber sido víctimas de presuntas agresiones sexuales, tocamientos sin consentimiento, humillaciones y abuso de poder, hechos que habrían ocurrido entre 2021 y 2022 en residencias ubicadas en Punta Cana, en la República Dominicana, y en las Bahamas.
De acuerdo con los testimonios, las denunciantes —una dominicana y una venezolana, esta última con 22 años al momento de los hechos— describieron un entorno laboral marcado por aislamiento, control estricto y presiones reiteradas para acudir a la habitación del artista fuera del horario de trabajo, donde supuestamente se producían conductas inapropiadas y coercitivas.
Las versiones ofrecidas señalan que las presuntas víctimas rechazaron de manera reiterada dichas conductas, denunciando además amenazas veladas, insultos y exigencias que habrían condicionado su permanencia laboral. Parte de los relatos habría sido respaldada por documentos laborales, registros migratorios, comunicaciones privadas y evaluaciones médicas, incorporados a las diligencias correspondientes.
Hasta el momento, Julio Iglesias no ha emitido una posición pública sobre las acusaciones. En tanto, las autoridades competentes iniciaron diligencias de investigación penal para esclarecer los hechos, bajo protocolos de confidencialidad y protección a las presuntas víctimas.
El caso ha generado amplio debate público, mientras sectores sociales insisten en la necesidad de que las denuncias sean investigadas con rigor, objetividad y respeto al debido proceso.
