QUITO, Ecuador. La vicepresidenta María José Pinto realizó el pasado 23 de enero una visita no anunciada al Centro de Salud de San Antonio de Pichincha, en el norte de Quito, para constatar la calidad de la atención médica que se brinda a los usuarios y exigir a las autoridades del recinto mejoras inmediatas en la atención de pacientes, tras evidenciar prolongados tiempos de espera y deficiencias en el servicio.

En un video que se viralizó en redes sociales, Pinto —quien además funge como ministra encargada de Salud— ingresó al centro y confrontó al personal sobre la falta de atención en el área de emergencia y la ausencia de personal visible, aunque numerosos pacientes aguardaban asistencia desde tempranas horas de la mañana.

Durante el recorrido, la vicepresidenta llamó la atención directamente a la encargada del centro de salud, rechazando explicaciones sobre escasez de profesionales y enfatizando que “no hay excusa” para la falta de atención, instando al personal a actuar de inmediato para recibir a los pacientes presentes.

La supervisión también evidenció la carencia de citas subsecuentes y limitaciones en la gestión del establecimiento, lo que ha generado debate público y reacciones divididas entre sectores ciudadanos y políticos sobre las condiciones del sistema de salud pública en Ecuador.

Hasta el momento, no se ha emitido una declaración oficial del Ministerio de Salud Pública ni de la Vicepresidencia sobre las medidas que se implementarán tras la visita para abordar las deficiencias observadas en la atención médica.

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