Caracas, Venezuela. En una medida que ha generado atención internacional, el gobierno de Nicolás Maduro ha comenzado el reclutamiento obligatorio de hombres para integrar la Milicia Nacional Bolivariana. Esta decisión surge tras dos intentos fallidos de inscripción voluntaria, realizados los días 23 y 24 de agosto, que no lograron la participación esperada fuera de la capital.
A pesar de los esfuerzos iniciales por promover un alistamiento voluntario, los cuarteles en el interior del país permanecieron vacíos, evidenciando un interés limitado por parte de la población. Según informes, la situación ha derivado en operativos nocturnos llevados a cabo por el Ejército venezolano en localidades como Los Arenales y la zona minera de La Camorra, donde jóvenes son reclutados en vehículos militares.
La Constitución de Venezuela, reformada en 1999, había abolido el reclutamiento forzoso conocido como La Recluta, que consistía en captar a jóvenes entre 18 y 30 años para el Servicio Militar Obligatorio. Sin embargo, la actual estrategia del gobierno parece desafiar este marco legal, en un intento de reforzar la milicia ante la presión de recientes movimientos militares de Estados Unidos en el Caribe.
El presidente Maduro había anunciado previamente la intención de desplegar 5 millones de milicianos en las calles, una meta que, hasta el momento, no se ha logrado alcanzar. Esta situación ha llevado a algunos comandantes a adoptar medidas que contravienen la Constitución, generando preocupación sobre las implicaciones legales y sociales de tales acciones.