HONG KONG. Un incendio masivo que arrasó un complejo residencial en el distrito de Tai Po, en Hong Kong, se ha convertido en uno de los más graves desastres de los últimos años, con al menos 75 personas fallecidas y cientos de residentes aún desaparecidos, mientras equipos de emergencia continúan las labores de búsqueda y rescate.
El siniestro estalló en la tarde del 26 de noviembre en el complejo Wang Fuk Court, compuesto por más de 1 900 apartamentos, y se expandió con rapidez a través de los edificios envueltos en andamiaje de bambú y materiales inflamables, utilizados durante obras de renovación.
Las autoridades locales informaron que el fuego fue controlado en varios bloques, pero que las operaciones de rescate y extinción continuaron durante más de 24 horas debido a la magnitud del desastre y las dificultades para acceder a zonas afectadas.
Hasta el momento, alrededor de 280 personas permanecen desaparecidas, muchas de ellas residentes del complejo, y decenas resultaron heridas, incluyendo bomberos que participaron en las labores de control de la emergencia.
La policía detuvo a tres responsables de la empresa constructora bajo sospecha de homicidio por negligencia, señalando que los materiales utilizados en las renovaciones pudieron haber facilitado la rápida propagación del fuego, lo que agrava aún más la tragedia.
El siniestro ha generado consternación en la ciudad y pone de relieve importantes cuestionamientos sobre la seguridad en proyectos de construcción y renovación en zonas densamente pobladas.
