WASHINGTON, EE.UU. En una decisión que remueve la cúpula militar estadounidense, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, forzó la dimisión del jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Randy George, en medio de la creciente tensión con Irán y el desarrollo activo del conflicto en Oriente Medio.
La salida del alto oficial se ejecutó de forma inmediata, pese a que su gestión estaba proyectada hasta 2027, siendo sustituido por el general Christopher LaNeve, en lo que se interpreta como un movimiento estratégico dentro del mando militar.
Informes indican que la medida responde a diferencias en la conducción operativa y estratégica del Ejército, en un contexto donde Estados Unidos ha intensificado sus acciones militares, elevando la presión sobre la estructura de defensa.
La decisión forma parte de una reestructuración más amplia dentro del Pentágono, que incluye cambios en altos niveles de mando, con el objetivo de reforzar la respuesta militar ante un escenario de guerra cada vez más complejo.
Este hecho, poco común en medio de un conflicto activo, refleja la urgencia de ajustes internos y el alto nivel de tensión dentro del aparato militar estadounidense, mientras el enfrentamiento con Irán continúa escalando y mantiene en alerta a la comunidad internacional.
