SANTO DOMINGO, R.D. – La presencia y expansión del llamado pez diablo en ríos, lagunas y otros cuerpos de agua de la República Dominicana ha encendido las alarmas entre científicos y autoridades ambientales, debido al impacto que esta especie invasora podría tener sobre la biodiversidad y las especies endémicas del país.
Especialistas advierten que este pez, conocido por su gran capacidad de adaptación y reproducción, compite por alimento y espacio con las especies nativas, alterando el equilibrio de los ecosistemas acuáticos y poniendo en riesgo poblaciones de peces que solo habitan en territorio dominicano.
Investigaciones recientes han documentado la presencia de esta especie en diversas localidades del país, donde se ha observado un crecimiento sostenido de sus poblaciones. Los expertos explican que su rápida propagación se debe, en parte, a la ausencia de depredadores naturales y a su resistencia para sobrevivir en condiciones ambientales adversas.
De acuerdo con los investigadores, el pez diablo puede modificar las cadenas alimenticias, desplazar a especies autóctonas e incluso afectar la reproducción de peces endémicos, lo que representa una amenaza para la conservación de la fauna acuática nacional. Además, su presencia podría generar consecuencias para las comunidades que dependen de la pesca como fuente de ingresos.
Ante este panorama, ambientalistas consideran prioritario fortalecer los programas de monitoreo, control y manejo de especies invasoras, así como promover campañas de educación para evitar la liberación de peces exóticos en ríos, lagunas y presas, una de las principales vías de introducción de estas especies al medio natural.
Las autoridades y expertos coinciden en que la protección de los ecosistemas acuáticos requiere una respuesta coordinada entre instituciones, comunidad científica y ciudadanía, con el fin de preservar la riqueza biológica del país y evitar que el avance del pez diablo continúe afectando especies únicas de la República Dominicana.
