Ginebra.- La Organización de las Naciones Unidas instó a la comunidad internacional a cumplir de manera estricta el embargo de armas impuesto a Haití, advirtiendo que su violación está alimentando la grave crisis de seguridad que afecta a esa nación.
El organismo alertó que, pese a las restricciones vigentes, armas y municiones siguen llegando a manos de bandas criminales, fortaleciendo su capacidad para expandir el control territorial y aumentar los niveles de violencia.
El alto comisionado de derechos humanos, Volker Türk, exhortó a los Estados a reforzar los controles sobre el tráfico ilícito y las exportaciones de armamento, subrayando que el arsenal utilizado por estos grupos proviene del exterior y no se produce en Haití.
La ONU destacó que la crisis ha dejado miles de muertos, desplazamientos masivos y múltiples violaciones de derechos humanos, incluyendo secuestros, violencia sexual y reclutamiento forzado, en un contexto donde las pandillas han incrementado su poder.
El embargo, establecido por el Consejo de Seguridad, busca reducir el acceso de las bandas a armas de fuego y debilitar su capacidad operativa, especialmente en Puerto Príncipe, donde amplias zonas permanecen bajo dominio criminal.
Finalmente, el organismo reiteró que el cumplimiento efectivo de estas medidas es fundamental para restablecer la seguridad, fortalecer las instituciones y evitar un mayor deterioro humanitario en Haití.
