Berlín, Alemania.– La intensa ola de calor que afectó a Alemania durante el mes de junio provocó más de 4,300 muertes, de acuerdo con estimaciones divulgadas por el Instituto Robert Koch (RKI), la principal autoridad sanitaria del país. Las altas temperaturas, consideradas entre las más severas de los últimos años, tuvieron un impacto significativo, especialmente entre los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas.

El informe del organismo señala que el exceso de mortalidad estuvo estrechamente relacionado con los episodios de calor extremo registrados en varias regiones alemanas, donde los termómetros superaron los 35 grados Celsius durante varios días consecutivos. Las autoridades sanitarias advirtieron que las altas temperaturas representan un riesgo creciente para la salud pública, especialmente en un contexto de cambio climático.

Los expertos explicaron que la mayoría de las víctimas correspondían a personas de edad avanzada, pacientes con enfermedades cardiovasculares, respiratorias o renales, así como ciudadanos en situación de vulnerabilidad que estuvieron expuestos a las elevadas temperaturas sin acceso a condiciones adecuadas para refrescarse.

Ante este panorama, las autoridades alemanas reforzaron las campañas de prevención, recomendando a la población mantenerse hidratada, evitar la exposición directa al sol durante las horas de mayor calor y prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas con problemas de salud. Asimismo, se habilitaron espacios climatizados y se intensificó el monitoreo en hospitales y centros de atención.

El Instituto Robert Koch advirtió que los fenómenos de calor extremo serán cada vez más frecuentes e intensos debido al cambio climático, por lo que insistió en la necesidad de fortalecer las estrategias de adaptación y los planes de respuesta sanitaria para reducir el impacto de futuras olas de calor sobre la población.

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