Con tan solo 5 años, el pequeño Cross Flagg sorprendió a su madre al pedir que su fiesta de cumpleaños tuviera una temática muy especial: Jesús.
La celebración incluyó cupcakes con los colores del arcoíris, como símbolo de las promesas de Dios, además de figuras de Jesús elaboradas en los dulces.
Pero el detalle que más llamó la atención fue el gesto del niño con sus invitados: entregó Biblias infantiles y pulseras de salvación hechas con cuentas de colores como recuerdo de la celebración.
El gesto emocionó a varios de los presentes, incluidos adultos, algunos de los cuales terminaron con lágrimas al recibir los regalos de manos del pequeño.
La historia ha sido compartida como un ejemplo de cómo los niños pueden transmitir mensajes de fe, generosidad y sencillez a través de pequeños gestos.
