NÁPOLES, Italia. Un niño de dos años y medio, identificado como Domenico, falleció luego de permanecer varias semanas en estado crítico tras recibir un trasplante de corazón que, según las primeras indagatorias, habría sufrido daños durante su transporte antes de la intervención quirúrgica.
El menor se encontraba ingresado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital en esta ciudad, donde su condición se deterioró de forma progresiva hasta volverse irreversible. Informes preliminares indican que el órgano pudo haber estado expuesto a condiciones inadecuadas durante el traslado, afectando su funcionamiento tras el implante.
Las autoridades italianas iniciaron una investigación para determinar si hubo fallas en los protocolos de conservación y transporte del órgano, así como posibles responsabilidades en la cadena logística del procedimiento.
El caso ha generado consternación en la opinión pública y reavivado el debate sobre los controles y estándares aplicados en los procesos de donación y trasplante de órganos en el país.
Familiares del menor han expresado su dolor y exigen que se esclarezcan los hechos para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
