Oslo. El rey Harald V de Noruega murió este viernes a los 89 años en el Hospital Universitario de Oslo, donde se encontraba ingresado. El Palacio Real informó que el monarca falleció a las 6:35 de la mañana, hora local.

Harald V ocupó el trono desde 1991 y fue considerado un monarca reformista que contribuyó a modernizar la institución y a acercarla a la sociedad noruega. Durante sus más de tres décadas de reinado mantuvo una elevada popularidad gracias a su estilo cercano, su defensa de la tolerancia y su presencia en momentos de crisis nacional.

Uno de los episodios que marcó su vida fue su matrimonio con Sonja Haraldsen, una mujer de origen plebeyo a quien conoció durante su juventud. Harald mantuvo durante años su decisión de casarse con ella, pese a la oposición de sectores de la realeza y de su padre, el entonces rey Olav V. Finalmente, ambos contrajeron matrimonio en 1968, rompiendo con una tradición que esperaba que el heredero escogiera a una mujer perteneciente a la nobleza europea.

El monarca también vivió de niño los efectos de la Segunda Guerra Mundial. Tras la invasión alemana de Noruega en 1940, Harald, su madre y sus hermanas huyeron primero a Suecia y posteriormente se trasladaron a Estados Unidos, donde permanecieron durante parte del conflicto. La familia real regresó a Noruega después del final de la guerra.

Harald fue además un destacado aficionado a la navegación y representó a Noruega en varias ediciones de los Juegos Olímpicos como competidor de vela. Su pasión por el deporte y la naturaleza fue una de las características que cultivó durante toda su vida pública.

Durante su reinado, el rey mantuvo una posición principalmente ceremonial dentro de la monarquía constitucional noruega, mientras el poder político permanecía en manos de las instituciones democráticas. Su papel adquirió especial relevancia durante acontecimientos traumáticos para el país, entre ellos los atentados terroristas de 2011, cuando sus mensajes de unidad y solidaridad fueron ampliamente reconocidos.

Tras su fallecimiento, su hijo, el hasta entonces príncipe heredero Haakon, asumió automáticamente el trono y se convirtió en rey Haakon VIII, de 53 años, de acuerdo con las normas constitucionales de sucesión de Noruega.

Con la muerte de Harald V, Noruega despide a uno de sus monarcas más longevos y a una figura que durante 35 años impulsó una imagen más moderna, cercana y abierta de la Corona.

¡Comparte en tus redes!
Instala nuestra app
Exit mobile version