París, Francia. El presidente francés, Emmanuel Macron, responsabilizó a grupos de extrema izquierda y a delincuentes por los disturbios registrados durante las protestas del sábado 17 de octubre, que dejaron comercios saqueados, edificios públicos destruidos y enfrentamientos en distintas ciudades del país.
En un discurso televisado el domingo 18 de octubre, Macron condenó los actos vandálicos y aseguró que las personas responsables de los daños deberán responder por sus acciones.
“Quienes han destruido deben pagar; quienes intentaron derrocar la República rendirán cuentas”, afirmó el mandatario, al referirse a los incidentes ocurridos durante las manifestaciones contra el encarecimiento del costo de la vida.
Disturbios en varias ciudades
Los episodios de violencia afectaron a ciudades como París, Marsella, Lyon y Burdeos, donde se reportaron saqueos, daños a establecimientos comerciales y ataques contra instalaciones y mobiliario público.
Uno de los hechos más graves ocurrió en Limoges, donde un incendio destruyó el ayuntamiento y provocó importantes daños en el edificio. Las autoridades también informaron sobre enfrentamientos entre manifestantes y agentes de seguridad.
Macron expresó su respaldo a la Policía y a los comerciantes afectados, y anunció que se investigarán los hechos para determinar posibles fallos en los mecanismos de inteligencia y prevención de las autoridades.
Gobierno advierte sobre posibles restricciones
El presidente francés instó a los partidos políticos y a los sindicatos a condenar sin ambigüedades los actos violentos y advirtió que las autoridades locales podrán prohibir determinadas concentraciones cuando sea necesario para proteger a la población y los bienes públicos y privados.
Sin embargo, distinguió entre quienes participaron pacíficamente en las manifestaciones y los grupos responsables de los actos vandálicos. También reconoció que las protestas reflejan un malestar social relacionado con el aumento del costo de la vida y el deterioro de los servicios públicos.
El mandatario anunció que el Gobierno buscará dialogar con jóvenes, representantes políticos y organizaciones sociales para presentar medidas que respondan a las preocupaciones de la población.
Los disturbios se produjeron en medio de una jornada de movilizaciones que reunió a cientos de miles de personas en diferentes ciudades francesas, aunque la violencia fue atribuida por las autoridades a grupos específicos y no al conjunto de los manifestantes.
