El Cairo, Egipto.– En las afueras de la capital egipcia se encuentra Manshiyat Naser, conocida mundialmente como la “Ciudad de la Basura”, un sector donde miles de personas se dedican a recolectar, clasificar y reciclar los residuos generados en El Cairo.
La comunidad de los Zabbaleen, tradicionalmente dedicada al manejo de desechos, recoge la basura directamente de numerosos hogares y establecimientos de la ciudad y la transporta hasta la zona para separar los materiales aprovechables.
Allí, los residuos son clasificados en plástico, papel, cartón, vidrio, metales y otros materiales, que posteriormente son vendidos o procesados para su reutilización. Diferentes estudios y reportes han señalado que los Zabbaleen pueden alcanzar tasas de reciclaje cercanas al 80 % de los residuos que recolectan.
El sistema, desarrollado durante décadas, se ha convertido en una parte importante del manejo informal de residuos de la capital egipcia y ha permitido recuperar grandes cantidades de materiales que, de otro modo, terminarían en vertederos.
A pesar de su importancia para el reciclaje, Manshiyat Naser también enfrenta problemas de pobreza, contaminación y condiciones de trabajo difíciles, mientras sus habitantes continúan desempeñando una función esencial en la gestión de residuos de El Cairo.
