Flagstaff, Arizona, EE.UU.– Una inundación repentina en el Gran Cañón obligó a evacuar a decenas de personas y arrastró grandes rocas y escombros al río Colorado, según informó el Servicio de Parques Nacionales. La riada dejó fuera de servicio la única tubería de agua que abastece a turistas y residentes del parque nacional.

A partir del lunes, los turistas no podrán pasar la noche en los albergues y hoteles de la zona, y se les pide a los residentes que conserven el agua. Las autoridades consideran que estas medidas son cruciales para garantizar la seguridad y sostenibilidad de los recursos hídricos.

La inundación, que ocurrió el sábado por la tarde, ha generado preocupación por la posible desaparición de 15 personas en el área. El Servicio de Parques busca información sobre estas personas y colabora con el Departamento de Seguridad Pública de Arizona en las evacuaciones.

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