Santo Domingo. La Cámara de Cuentas de la República Dominicana publicó el informe final de una investigación especial realizada al Ministerio de Educación (MINERD) durante el período comprendido entre el 17 de agosto de 2020 y el 3 de agosto de 2022, correspondiente a la gestión del entonces ministro Roberto Fulcar.
De acuerdo con las conclusiones del órgano fiscalizador, durante el período examinado se registraron incumplimientos de la Ley 340-06 sobre Compras y Contrataciones Públicas, además de deficiencias en los controles de inventario relacionados con la adquisición y manejo de recursos educativos y tecnológicos.
Uno de los principales hallazgos establece que, tras la rescisión de 18 contratos para la adquisición de dispositivos tecnológicos, el Ministerio de Educación no ejecutó las pólizas de fiel cumplimiento de contrato ni las garantías correspondientes al buen uso de los anticipos.
Según el informe, esta situación dejó RD$210,549,526 en manos de proveedores que habían incumplido sus obligaciones contractuales.
La investigación también examinó la adquisición, bajo la modalidad de exclusividad, de 608,831 libros de texto digitales destinados a los niveles inicial y primario, por un monto de RD$486,709,776.
La Cámara de Cuentas indicó que no pudo evidenciar el despacho, administración ni entrega de estos materiales a los estudiantes, debido a las deficiencias encontradas en los mecanismos de control y distribución.
Deficiencias en el control de inventarios
El informe señala además que el Ministerio de Educación no contaba con un sistema unificado y automatizado para el control de inventarios, lo que dificultaba establecer la trazabilidad de los bienes adquiridos.
Durante las verificaciones, los auditores constataron que 45,209 equipos tecnológicos salieron físicamente de los almacenes mediante conduces manuales que posteriormente no fueron registrados en los reportes del Departamento de Almacén y Suministro.
La situación estuvo relacionada, según el informe, con la falta de permisos informáticos habilitados en el sistema Dynamics AX, lo que impedía registrar determinadas salidas de equipos.
En el caso de los libros de texto, también fueron detectadas deficiencias en los controles utilizados para su distribución. La Cámara de Cuentas señaló que no pudo comprobar adecuadamente la entrega de los materiales hasta los beneficiarios finales debido al uso de mecanismos informales.
Entre las irregularidades administrativas señaladas figuran conduces sin controles prenumerados, tachaduras en las cantidades registradas y ausencia de firmas de recepción, elementos que dificultaron establecer una trazabilidad completa de los materiales.
El órgano fiscalizador también identificó un error de clasificación contable por RD$7,764,370, correspondiente al registro de una compra de mobiliario escolar en una cuenta destinada a equipos de tecnología de la información.
Asimismo, las inspecciones físicas realizadas en almacenes ubicados en Haina y la Prolongación Monumental determinaron condiciones consideradas inadecuadas para la conservación y seguridad de los libros y equipos, debido a la ausencia de elementos como ventilación adecuada, cámaras de vigilancia y extintores.
Los hallazgos forman parte de las conclusiones de la investigación especial realizada por la Cámara de Cuentas sobre los procesos de contratación, adquisición, registro, almacenamiento y distribución de recursos educativos y tecnológicos durante el período examinado.
La suma de los dos principales montos señalados en el informe —RD$210.5 millones relacionados con garantías contractuales y RD$486.7 millones correspondientes a los libros digitales— alcanza aproximadamente RD$697.3 millones.
