Saná, Yemen. El movimiento rebelde hutí anunció este lunes un embargo marítimo contra Arabia Saudita, advirtiendo que impedirá el tránsito de embarcaciones con destino a puertos sauditas en respuesta a los recientes ataques atribuidos a Riad contra territorio yemení, una decisión que incrementa la tensión en una de las rutas comerciales más estratégicas del mundo.
El portavoz militar de los hutíes, Yahya Saree, informó que la medida forma parte de una nueva fase de operaciones militares y aseguró que cualquier buque que se dirija a puertos sauditas podrá ser considerado un objetivo legítimo, mientras continúen las acciones militares contra Yemen.
El anuncio se produce después de que los rebeldes acusaran a Arabia Saudita de lanzar ataques aéreos contra el aeropuerto internacional de Saná y otras zonas bajo su control. Los hutíes sostienen que el embargo permanecerá vigente hasta que cesen las operaciones militares sauditas y se levanten las restricciones impuestas al país.
La decisión coloca nuevamente al estrecho de Bab el-Mandeb, paso obligado entre el mar Rojo y el golfo de Adén, en el centro de la crisis regional. Por este corredor marítimo circula una parte importante del comercio internacional, incluidos cargamentos de petróleo, gas y mercancías con destino a Europa, Asia y África, por lo que cualquier interrupción podría generar retrasos en las cadenas de suministro y un aumento en los costos del transporte marítimo.
Especialistas en seguridad internacional consideran que la amenaza representa un nuevo desafío para la navegación comercial en la zona y podría provocar una mayor presencia de fuerzas navales internacionales para garantizar la libre circulación de los buques. Asimismo, advierten que una escalada del conflicto podría repercutir en los mercados energéticos y en el precio del petróleo.
Hasta el momento, el Gobierno de Arabia Saudita no había emitido una reacción oficial al anuncio. Entretanto, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la crisis, ante el riesgo de que el conflicto en Yemen adquiera una dimensión regional aún mayor y afecte la estabilidad del mar Rojo, considerado uno de los corredores marítimos más importantes del planeta.
