Jartum, Sudán.– Las autoridades sudanesas informaron del hallazgo de 33 cadáveres, en su mayoría mujeres y niños, cerca de un vehículo averiado en una zona desértica del norte del país, donde el grupo permaneció varado durante más de dos meses tras sufrir una avería mecánica en medio de su trayecto.
Según un comunicado del Gobierno del estado de Darfur del Sur, las víctimas desaparecieron a mediados de mayo cuando viajaban desde la localidad de Tulus, en Darfur del Sur, con destino a Al Dabba, en el Estado Norte. El vehículo quedó inmovilizado en una extensa área desértica entre Mellit y Al Dabba, sin que sus ocupantes pudieran recibir auxilio.
Los cuerpos fueron encontrados de manera fortuita por otros viajeros que transitaban por la zona. Las autoridades indicaron que la mayoría de las víctimas falleció por sed y agotamiento, debido a las extremas condiciones climáticas y la falta de agua y alimentos en el desierto.
El gobernador de Darfur del Sur, Bashir Marsal, lamentó la tragedia y confirmó que entre las víctimas se encontraba una maestra junto a cinco de sus hijos. La docente intentaba trasladarse al norte del país para retomar la educación de sus hijos, interrumpida durante más de cuatro años a causa del conflicto armado que afecta a Sudán.
Familiares de los fallecidos relataron que pasaron semanas sin conocer el paradero de sus seres queridos y solo recibieron la confirmación de la tragedia tras el hallazgo de los cuerpos. Indicaron además que la mayoría de los pasajeros eran mujeres acompañadas de niños menores de diez años.
La tragedia pone de manifiesto la difícil situación humanitaria que vive Sudán, donde el conflicto armado ha obligado a millones de personas a desplazarse en busca de seguridad, exponiéndolas a peligros extremos durante sus desplazamientos por zonas remotas del país.
